lunes, 24 de julio de 2017

Gaslighting, este abuso psicológico en las parejas es más común de lo que crees - Valentina De Anda

El mundo está cambiando, lo que hace algunos años parecía una locura hoy tiene más sentido del que alguna vez imaginamos. Actitudes cotidianas que antes vivíamos sin necesidad de ponerle un nombre hoy tienen una categorización y una explicación científica.
Gaslighting, nueva palabra, viejo concepto
Quizás no hayas escuchado hablar del gaslighting hasta ahora aunque probablemente lo hayas vivido con alguna pareja. Se trata de una técnica de manipulación que muchas personas usan para «ganar» las discusiones. Quienes ejercen este tipo de manipulación emocional son personas con tendencias narcisistas y centradas en su vida personal.
En una relación de pareja, la intención del manipulador es convencer al otro de que está equivocado en su percepción y cuestionarlo a tal punto que dude de la realidad. Para lograr su cometido se vale de comentarios negativos o dañinos, como tildar a la persona de paranoica, loca, demasiado sensible, estúpida o desquiciada.
Si bien el gaslighting puede darse con intensidades distintas dependiendo del manipulador, en cualquiera de los casos es una forma de abuso psicológico y puede derivar en severos casos de ansiedad, depresión y baja autoestima.
¿Eres una víctima del gaslighting?
Si bien cada caso tiene sus particularidades, las personas que ejercen este tipo de manipulación emocional siguen una misma línea conductual. Presta atención a estas señales para saber si te están manipulando:
Dice mentiras descaradas para que comiences a dudar de todo. Empieza por decir algo que tú sabes que no es real para luego decir cosas que te harán dudar de manera constante.
Niega haber hecho o dicho algo aunque tú tengas pruebas de ello. No importa todo lo que te esfuerces en demostrarle que tienes razón, siempre lo negará y tus esfuerzos solo te harán sentir como un desequilibrado mental.
Siempre pone a alguien de «rehén» en sus discusiones, pueden ser hijos, mascotas, familiares u otros.
El maltrato comienza siendo esporádico y luego se hace costumbre. Quizá comience con un comentario sutil que a las semanas se convierte en sarcasmo y luego es tan asiduo que «te acostumbras».
Lo que dice y lo que hace nunca coincide. Por lo general, sus jocosas palabras te confunden, pero si prestas atención a lo que está haciendo verás cuáles son sus verdaderas intenciones.
Lanza comentarios positivos para confundirte. En una primera instancia te menosprecia y luego te alaba, eso solo aumenta tu confusión y no sabes cómo sentirte al respecto.
Le dice a quienes te rodean que estás loca como forma de conseguir aliados o al menos advertir a los demás de tu «situación».
Te quiere convencer de que todos mienten, menos él.
Quiere que creas que lo que él piensa también lo piensan todos a tu alrededor. Te dice que tus amigos también creen que eres tonta o cosas por el estilo.
Parecen actitudes esporádicas y algo exageradas, y aunque así lo fueran no debieras permitirlas. Si no logras darte cuenta de que eres víctima de gaslighting terminarás inmersa en una situación de la que es muy difícil salir, tu mente se habrá convertido en tu peor enemiga.
La manipulación emocional también es violencia. Mantén los ojos abiertos, no permitas que te suceda. Cuida de ti y cuida a los demás. Si crees que algún amigo o amiga está siendo víctima de gaslighting cuéntale de este artículo.